Nunca es suficiente: cuando avanzar no te deja disfrutar

Hay algo que últimamente me ha hecho pensar y no acabo de entender.

En mi vida he avanzado, he hecho cosas, tengo una vida en general buena, sin grandes problemas y bastante cómoda … pero aún así, siempre noto que me falta algo.

Es como si nunca fuera suficiente.

Y lo peor es que ni siquiera sé qué es ese “algo”.

  • No es dinero.
  • No es éxito.
  • No es nada concreto.

Es una sensación constante de que debería estar en otro sitio.

Siempre hay algo más, algo que debería estar haciendo… y no sé si esto es bueno, o si en realidad es una forma muy elaborada de no parar nunca, porque esto mismo es lo que no me está permitiendo disfrutar del presente y de lo que sí tengo.

Porque claro, desde fuera esto parece ambición.

Pero desde dentro… a veces se siente más como inquietud constante.

Vale, vivimos en una sociedad que nos arrastra a hacer más, querer más, saber más… no parar.

Pero es que yo no quiero más.

Si lo pienso fríamente, no necesito un amarre en Formentera, ni una mansión de lujo, ni siquiera quiero el coche más bonito del mercado. Entonces, ¿por qué no puedo simplemente parar y disfrutar lo que ya tengo?

Yo creo que no todo es blanco o negro, que esto tiene su parte positiva, su parte negativa…y esa es la que quiero analizar para ver si puedo quedarme solo con lo que me interese… 

Qué ilusa! Quiero cambiar a mis casi 53.

Es cierto que este inconformismo me ha hecho avanzar en la vida. He asumido retos laborales, he trabajado en otras ciudades, he viajado donde pensaba que no lo haría, y me ha permitido tomar decisiones difíciles.

Esto es bueno, sin duda, una persona más plana o conformista deja que la vida le vaya viniendo y con esa actitud yo no hubiera hecho la mitad de las cosas que he hecho en esta vida.

Hasta aquí todo bien,

Entonces te preguntarás, ¿dónde está el problema?

Pues ya te lo digo yo, que llevo un tiempo viéndolo: nunca es suficiente.

No disfrutas de lo que has conseguido, y cuando llegas a algo ya estás pensando en lo siguiente.

Es como si siempre estuviera llegando…pero nunca llegara del todo.

Y aquí es donde me estoy empezando a preguntar si esto es inconformismo, autoexigencia, ambición… o una mezcla rara de todo.

No tengo ni idea. Y sinceramente, tampoco estoy segura de querer etiquetarlo todavía.

Vamos por partes.

Mi patrón es el siguiente:

  • Me incomodo
  • Busco una mejora o cambio
  • Actúo
  • Lo consigo
  • Vuelvo al primer punto

Esto no es crecimiento, ES BUCLE.

Y además, hablando con otras personas, resulta que no soy la única (que no me consuela en absoluto el mal de muchos…)

Por ahora no tengo claro cómo darle la vuelta a la tortilla y parar esto, pero tengo claras algunas pequeñas cosas:

  • parar es parte del proceso (no veas lo que me cuesta)
  • no hay que mejorarlo todo constantemente. Algunas cosas están bien como están
  • que disfrutar también es una decisión (parece una obviedad, pero a mí me cuesta)

¿Qué acciones prácticas estoy tratando de implementar en mi vida sin que me explote la cabeza?

He decidido ir abordando pequeños cambios, poco a poco, soy consciente de que ahora de repente no puedo pararme y ponerme a meditar dos horas… sería una soberana estupidez.

¿Qué pequeños cambios?

  • Me obligo a parar y no hacer nada sin sentir culpa
  • Trato de no rellenar todos los huecos del día.
  • Voy repitiendo cosas que, con observación, veo que me hacen bien. Y no hablo de hacer, no no, al contrario: pasear, leer, darme una ducha tranquila sin prisas, ponerme crema como si tuviera que terminar en un minuto
  • No tomar decisiones impulsivas (tengo un post-it delante de mí que pone: “si no es urgente, se decide mañana)

Te parecerán estupideces, sobre todo si no eres de las mías y eres capaz de parar y disfrutar, pero para mi no lo son.

No sé si voy a dejar de ser así.

Seguramente no.

Pero al menos ahora empiezo a hacerme una pregunta distinta:  si estoy avanzando…
o si simplemente no estoy sabiendo quedarme

Y eso, aunque parezca poco… a mí ya me está cambiando algo.

Si estás en el lado oscuro como yo, lo mismo también has puesto en práctica algunas ideas que te ayuden a empezar a disfrutar de la vida desde un lado más tranquilo, ¿me las cuentas?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *