Hay algo que no te cuenta nadie…
y es que llega una edad en la que hacer amigas no es tan fácil.
Esto no es como en el cole, que simplemente decías ¿puedo jugar? Y ya, ya estaba resuelto.
Cuando tienes 50 el tema no es tan obvio
Tus amigas de toda la vida no siempre están disponibles, unas tienen familia, otras mucho trabajo, otras viven muy lejos… y a otras simplemente les has perdido la pista
Claro, y tú que no te has preocupado de mantener ese grupo de amigas porque has estado trabajando mucho, emparejada o abducida por los extraterrestres, te encuentras compuesta y sin novio.
Y quieres salir, quieres hacer cosas…
pero no tienes con quién.
Y estás de acuerdo en que está muy bien hacer cosas sola, pero claro, no siempre, y te encuentras un poco perdida.
Hacer amigas a según qué edades cuesta un poco más.
Sí, cuesta más.
Pero no es imposible.
Lo que pasa es que te toca ponerte las pilas y hacer cosas.
¿qué cosas?
Bueno, pues idealmente exponerte ante más gente de manera que puedas llegar a conocer nuevas personas que te resulten interesantes.
Ya, que guay, eh… ¿y cómo se hace eso?
Venga que no hay receta mágica, pero sí cosas que funcionan.
¿Dónde está la gente?
Piensa un poco… y piensa dónde está la gente que potencialmente te apetezca conocer…no te vayas a misa si eres atea perdida porque ahí no vas a encontrar gente con gustos similares.
Bueno, yo he hecho este ejercicio y se me han ocurrido unas cuantas cosas. Algunas las estoy poniendo en práctica y otras tengo intención de ir haciéndolo.
Por ejemplo:
- El gimnasio. Sí, esta es muy socorrida, pero es verdad que si vas repetidas veces a las mismas clases, entre resoplido y gota de sudor acabas compartiendo frases, comentarios, y quien sabe con el tiempo (un café al salir, una cena de grupo… confía)
- Talleres o cursos. Trata de apuntarte a algo que te interese, porque si no la posibilidad de conversar del cuidado del bonsai si se te mueren los cactus, va a estar complicado.
- Idiomas. Pero nada de online, te apuntas a un curso de adultos cerquita de tu zona que de ahí seguro que sale algún café…Y luego, cuando ya sepas medio decir algo en ese idioma, viene otra opción, todavía más incómoda, pero con muchas más posibilidades: ir a bares de conversación. ¿Da corte? Un huevo, pero, ¿quieres amigas no? Pues ale, dos piedras, habrá que hacerlo con miedo.
- Grupos… a ver, que esto puede salir bien o mal, pero si no lo intentas no lo sabrás nunca. Una de mis mejores amigas en la actualidad salió de una quedada de singles. ¿Qué el resto no me interesaba? Pues no. Pero oye, tengo la mejor amiga del mundo mundial por haber ido a ver qué se cocía por allí. (pueden ser cenas, rutas de senderismo, aquí cada cual con sus gustos)
- Clases de baile. Sí, yo también pensaba que era una maldita tabla y que no podría aprender nada. Y aquí estoy, bailando lindy hop (que no sabía lo que era) y ¿sabes cuál es la gracia? Que aunque tu vayas con una amiga a empezar, aquí te hacen cambiar de pareja. Y aunque el primer día quieras morirte de la vergüenza y asesinar al profesor cuando dice eso de “cambio de pareja”, cuando llevas 5 clases te das cuenta que con varias de las personas que bailas puedes encajar…E incluso quedar para ir a quedadas de baile aunque sea a mirar.
- Redes. A ver, aquí yo creo que bien usadas también…Hay grupos de personas que comparten gustos similares, y si dentro de esos grupos, localizas gente cercana, puede haber material.
- Viajes. Esto para mi ha sido un descubrimiento. Hay agencias que organizan viajes en grupo en los que puedes ir sola, acompañada o como quieras. Yo, inicialmente, y siempre que podemos me voy con una amiga… Y lo bueno es que como la gente suele repetir, acabas conociendo a la gente que va habitualmente. Y tiene una ventaja más: te puedes ir sola. Sí, sola. Al final vas en un grupo, lo que quita mucha incertidumbre, pero vas a tu rollo. (Esto estoy a punto de probarlo, ya os contaré)
Si te has dado cuenta, todo lo que propongo tiene una cosa en común:
“me cago de miedo y vergüenza de tener que empezar”
Ya, pero es lo que toca.
Ir, volver a ir, repetir, coincidir, hablar un poco más cada vez… No se trata de caerle bien a todo el mundo, sino de encontrar a una o dos personas con las que te apetezca repetir.
No va a ser mágico, ni vas a encontrar a tu amiga del alma el minuto uno, esto va lento.
Si te quedas en casa esperando a que aparezcan tus nuevas amigas por arte de magia, lo llevas claro. A no ser que seas compradora compulsiva y te caiga super bien el repartidor de Amazon.
Si estás en esto como yo, cuéntamelo
¿te pasa? ¿lo estás intentando?